
20 Sep Aunque la sirenita se vista de…
El cuento no va a cambiar solo porque Ariel no sea blanca y pelirroja, lo que sí va a cambiar y está cambiando es la historia. Todos los estereotipos de la belleza se están derrumbando, y se le está dando paso a unos ideales más diversos y realistas, porque no fueron en vano las reacciones de todas las niñas negras que se emocionaron al ver que la sirenita se parece a ellas.
La discusión no debería estar enfocada en sí es negra, blanca pelirroja, albina o mestiza, gorda o flaca, sino en la forma cómo aceptamos o no a estos personajes, el racismo que se evidencia aún, pero sobre todo, qué mensaje estamos transmitiendo a las y los más pequeños, porque ellos no tienen patrones establecidos, solo ven un personaje mágico que puede ser alcanzable.
Pero los patrones de quienes crecimos con una sirenita blanca no nos dejan ver más allá de la orilla del mar, toca sumergirse para contemplar la inmensidad de crear un personaje de fantasía. Así que a salirse del molde, romper las cadenas y aceptar que sirenitas como hadas pueden existir de todos los colores.
Estas reacciones negativas frente al personaje lo único que reflejan son los modelos de crianza que tuvimos, con los que nos dijeron que todo era inalcanzable y que estaba un nivel estético superior que el nuestro. Que lo lindo y lo bueno era blanco, en cambio lo feo, lo malo y lo pobre era negro, así como el azul es de niños y el rosado de niñas, hoy tenemos que entender que los colores no son quienes dirigen la identidad, la personalidad, la voluntad y muchos menos la belleza o el valor de de las personas.
También estamos acostumbrados a ver personajes negros en papeles cero protagónicos y del lado vulnerable de la historia, y más si es mujer: sirviendo, cargando, matando, obedeciendo, es más casi siempre son el primer personaje que muere en las películas, pocas veces sobreviven.
Lo más cercano que hemos tenido ha sido a Pocahontas, una princesa indígena que defendía su resguardo de los hombres blancos que querían robar sus tesoros, y con ella muchas nos sentimos identificadas porque la veíamos parecida a nosotras, más cercana a nuestra realidad, pero el asunto aquí es que como espectadores todavía buscamos, sin darnos cuenta, esos estereotipos con los crecimos y cuesta, muchas veces, romper con ellos.
En resumen, dejemos de satanizar a la sirenita por ser negra, al contrario, normalicemos la pluralidad y la diversidad: étnica, racial y sexual. Vivir con tantos prejuicios es malo para el corazón porque nos quita la paz mental.
Idealizar tanto un personaje ficticio nos ha puesto en un conversación que se ve reflejada en la forma como nos comunicamos con el mundo, por eso vamos a romper con los estereotipos y a deconstruir creencias basadas en lo que es bonito, común o bien hecho, y, sobre todo, vamos a disfrutar del cine, el chisme, el amor romántico y la imaginación.
Bestieees, este texto lo escribió Estefa Posso, ella es comunicadora audiovisual y ha sido reportera gráfica y de prensa cubriendo temas sociales, es una enamorada de las nobles causas, le encanta ser contadora de historias, principalmente esas historias que a veces la gente pasa por alto.
Juandy Salazar
Posted at 10:12h, 21 septiembreMe ha encantado 💖
sussierave
Posted at 14:31h, 21 octubrete amoooooo